En ocasiones te enfrentas a una situación de esas que no sabes cómo resolver. Es entonces cuando «tiras de conocidos», y te preguntas: ¿cómo lo haría Dory?.

Por si no has visto la película de Disney, te aclaro que Dory es un pez con problemas de memoria a corto plazo y por tanto incapaz de planificar o de recordar instrucciones. Tiene sin embargo una especial forma de salir airosa de cualquier situación. ¿Cómo? En su caso es más bien un instinto, no racional pero tremendamente útil.

Por eso mismo de no ser algo racional y por tanto con una estructura clara y visible podría pensarse que no es un buen sistema. Sin embargo a ella le funciona. En palabras de Einstein:

«En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento»

Otro de los protagonistas, Marlin, es un pez tremendamente cauteloso, que racionaliza cualquier situación y que por tanto duda del método instintivo de su amiga Dory. Sin embargo, cuando las circunstancias se hacen especialmente difíciles, cuando no encuentra una salida, «lógica y sensata», le queda un último recurso, preguntarse ¿qué haría Dory?. Y es entonces cuando surge un nuevo campo de posibilidades. Aquellas que su mente racional y «egocentrica» no le dejaba ver.

Y es que nunca hay una sóla opción. Cuando un cliente me contesta con frases como: «si es que no hay otra manera», «es la única solución», me salta la alarma. En ese momento sé que una de las mejores formas de ayudarle será preguntarle: «y si fueras Dory, ¿qué harías?». En cada caso esa Dory será alguien o algo diferente, una persona cercana o no pero a quien le asignamos el conocimiento o la habilidad para resolver esa clase de situaciones. Ponerse por un momento en la piel de ese modelo y tratar de pensar como él o ella nos pone delante opciones que antes ni soñábamos.

¿Y si te digo que muchas veces esa Dory eres tú?. Es lo que Robert Dilts llama «automodelado», y que dicho con sus palabras sería: «Mediante el «automodelado» analizamos los pasos o los elementos de una estrategia que ha resultado eficaz para determinada tarea o situación, para aplicarlos luego en un contexto completamente diferente. Puesto que las estrategias son independientes del contenido, una buena estrategia para cocinar de forma creativa, por ejemplo, puede ser utilizada para ayudar a la persona a ser más creativas en otras áreas tales como la composición musical, la resolución de problemas de organización, o el desarrollo de un nuevo producto»

Así que la próxima vez que te encuentres ante un callejón sin salida, cuando te oigas decirte: «es que no hay otra forma», busca a tu Dory. Puede ser un pariente, amigo, alguien vivo o no, un actor, una escritora que te gusta, un científico o ese cantante que te tanto te inspira. Puede ser hasta tu perro. Pero también puedes ser tú, en otro momento, ante otra situación que resolviste, por muy diferente que sea.

Sal de tu piel por un momento y cuélate en la de tu Dory. Mira, escucha y siente como lo haría ella. Ya no eres tú, no puedes hablar ni pensar como tú, ahora eres Dory y ella dice:… Escucha su respuesta. Recibe su solución. Una sola palabra de tu Dory marcará la diferencia. Prueba y ya me dirás.